Es una prestación económica cuyo objetivo es eliminar las situaciones de pobreza en las que se encuentran algunos ciudadanos y ciudadanas del País Vasco. Garantiza unos ingresos del 75 % del salario mínimo interprofesional, a aquellas personas que carecen de recursos económicos suficientes para hacer frente a las necesidades básicas y a las derivadas de un proceso de inserción social y laboral.